La Asociación Española recupera el Teatro Cervantes a cambio de la sede

Por 19 votos contra 3, la asamblea de la Asociación Española de Socorros Mutuos de nuestra ciudad decidió entregar su sede de calle Rodríguez 543 y dos departamentos internos, detrás de la misma, al empresario Luis Armani a cambio del edificio del teatro Cervantes. De esta manera, la entidad recupera uno de los máximos iconos culturales de la ciudad.
La decisión se tomó tras casi dos horas de discusiones en una asamblea de la cual apenas participaron 22 asociados con derecho a voto.
Luego de aprobada la venta de la sede al empresario Luís Armani, el presidente de la entidad, Manuel Martínez Martínez, indicó que la decisión “salva a la institución” y que a partir de ahora se puede empezar a pensar en un futuro de crecimiento.
Sin embargo, a pesar de la satisfacción de haber podido recuperar el teatro Cervantes, dijo sentir dolor porque “nos desprendemos del edificio que es un símbolo para todos nosotros”,
A pesar de ello dijo tener “la conciencia tranquila porque hemos agotado todos los medios para salvar la sede, para que esto no ocurriera, pero estoy seguro que esto será el punto de partida para una nueva institución que se pueda volver a reinsertar en la ciudad”.
Según explicó Martínez Martínez, los trámites de firma del boleto de compra venta llevarán alrededor de dos meses, y que en setenta días se estaría entregando la llave del edificio donde funcionó la sede, a su nuevo propietario. “estoy seguro que esto es el punto de partida para bloquear todos los conflictos que tenemos, previsionar gastos y poder volver a ocupar el lugar que merecemos en la sociedad”, añadió.
En ese sentido, el dirigente anunció que con la diferencia de dinero que tiene que entregar el empresario Arman en esta transacción, la entidad podría adquirir otro inmueble para su nueva sede, y ya hay uno en vista sobre calle San Martín al 400.
“Tengo ganas de llorar”
La contracara de esta historia fue la de los hermanos Calvo, máximos opositores a que la sede pasara a manos del empresario que hace un par de años se había quedado con el Cervantes. Si esperar a la finalización de la asamblea, ambos se retiraron del lugar visiblemente contrariados por el resultado adverso de la votación. “Se acaba de entregar un patrimonio que jamás se debió entregar, esto es desastroso”, indicó Eduardo Calvo, en breve diálogo con la prensa.
Al ser consultado de cómo seguía el tema, señaló: “No se, yo acabo de renunciar, no puedo convivir con esta gente. La verdad es que tengo ganas de llorar”, deslizó antes de seguir camino por Rodríguez.
5/09/2009









